miércoles, 20 de mayo de 2015

Correr para vivir

Rocío Gómez Robles (13 años):
"Me gustó mucho porque es capaz de transmitir emociones, te metes en la historia y te hace ver lo mal que están las cosas en algunos lugares del mundo"

martes, 5 de mayo de 2015

El balonazo

Daniel es un niño de diez años al que le gustaría aprender a jugar mejor al fútbol. Es suplente en el equipo de su colegio y cuando salta al terreno de juego apenas aprovecha los minutos que le deja jugar el entrenador. Tiene una hermana pequeña, Mariú, con la que se lleva bastante bien pero a la que no puede ocultar ningún secreto.

Desde hace algunos días, un mantero africano (vendedor de deuvedés piratas) se ha apostado en su calle. Una tarde que Daniel va a por el pan, habla por primera vez con él. Apenas cruzan unas palabras pero con el tiempo se entera de que se llama Maxama y de que su sueño es irse a vivir a París con  un primo. Más adelante hablarán de fútbol porque Daniel lleva una camisa con el nombre de Zidane. Recuerdan el gol que metió el astro francés en la final de "la Champions" con el Real Madrid frente al Bayern Leverkusen.

Daniel le cuenta a su ya nuevo amigo la ilusión que tiene por jugar mejor al fútbol y le pregunta si puede ayudarle. Maxama le irá dando algunos consejos y Daniel los irá poniendo en práctica viendo cierta mejoría conforme su equipo va superando eliminatorias hasta llegar a la final del campeonato escolar.

miércoles, 29 de abril de 2015

Un extraño día del libro

El día del libro coincide con el santo de Jorge (11) y a Jorge no le gusta nada. Me ha costado entenderlo pero al final lo he conseguido. Cada año, cuando llega este día, el colegio  manda un mensaje a los padres para informarnos de que habrá una pequeña tienda improvisada en la biblioteca para adquirir algún libro. Entre tanto caos resulta casi imposible decidirse por uno. Voy siguiendo a Jorge preguntándole si ve alguno que le guste pero pone cara de póker.

lunes, 13 de abril de 2015

El tesoro de Barracuda (continuación)

 
Leer primera parte.

Esa fue la cara que puso Jorge cuando desenvolvió el libro, de decepción total. María y yo salíamos esa noche y los niños se quedaban viendo una película. Vi cómo dejaba el libro en la mesa del salón y se sentaba a ver la tele como si le hubieran regalado un cuadernillo para hacer tareas un viernes por la noche. Me quedé bastante fastidiado pero en seguida comencé a pensar qué podía hacer para cambiar su actitud.

domingo, 5 de abril de 2015

El tesoro de Barracuda (previa)

Tengo mi casa llena de libros de "Barco de Vapor", blancos, azules, naranjas e incluso rojos. Algunos no sólo me suenan sino que todavía tienen mi nombre y apellidos escritos con caligrafía tartamuda seguidos de algún curso de la extinta EGB. Recuerdo Historias de Ninguno, Caramelos de Menta, La nariz de Moritz, Fray Perico y su borrico o El Pirata Garrapata, entre otros muchos. Con todos ellos crecí yo y crecen mis hijos aunque a ellos les cuesta un poco más zambullirse en la lectura de estos libros.